Fotografía de entrada de Seabass Creatives

A quien pudiera interesar

Me crie en un barrio obrero de una ciudad cualquiera, en un tiempo en el que los niños no entendíamos de política, ni entendíamos qué era aquello de la dictadura o la Constitución. La verdad, es que no nos interesaba demasiado.

No sabíamos que era aquello de la libertad o por qué arrojaban papeletas de voto y pasquines políticos desde las ventanillas de aquellos coches.

La única diversión que aquello nos producía a los niños de mi época era la de recoger todos aquellos papeles del suelo y competir con los amigos y amigas a ver quién había conseguido recoger más papeles.

Mis padres me decían que yo solo tenía las obligaciones de estudiar, jugar y ayudar en casa en las tareas domésticas.

Crecí en un ambiente familiar que, quizás no fue el mejor del mundo, pero era consciente de que en cierto modo era muy privilegiada, porque tenía padres y hermanos. Aunque hoy día, ya de adulta, he deseado miles de veces haber tenido una adolescencia y una juventud mejor de la que tuve.

Pese a todo ello, mis padres fueron las personas que me dieron la vida y, con eso es suficiente.

Al margen de todo ello, la educación que recibí de mis progenitores, a lo largo de la vida que compartí con ellos, que, dicho sea de paso, fue demasiado corta, fue una educación que me ha acompañado y me ha marcado en cada una de las situaciones por las que he tenido que pasar a lo largo de los años.

Me enseñaron una serie de principios basados en la honestidad, la humildad, el respeto, la honradez y la solidaridad hacia mis semejantes y como no, hacia mis mayores.

Cuando perdí a mis padres, demasiado joven en mi opinión, decidí que en la vida me había quedado una asignatura pendiente:

Dedicar mi vida a aquellos que por alguna circunstancia necesitaban de ayuda.

Fotografía de Elayna Felder

Ayuda que, hubiera deseado poder dar a mis dos seres tan queridos, pero que el destino, me arranco de forma precoz.

A partir de aquel momento, fui adquiriendo formación, experiencia y dedicación en un ámbito laboral que se transformó en vocación en estado puro.

Llevo media vida dedicada a trabajar para personas con discapacidad y personas en situación de dependencia, dándoles todo lo que sé, todo lo que necesitan y apoyando a las familias que, por alguna razón (no importa cuál sea) precisan de ese apoyo para cuidar de su padre, madre, hijo/a, tío/a, abuelo/a, etc… Para cuidarle, quererle y darle una calidad de vida que permita que continúen con ellos todo el tiempo que el destino se lo permita.

Cuenta conmigo amigo, que yo estaré ahí mientras me queden fuerzas para hacer mi trabajo con cariño, profesionalidad, empeño y dedicación en todo lo que necesites y yo, como profesional, pueda satisfacer.

 

Fdo. Una Auxiliar de Ayuda a Domicilio.